Escribo estas líneas con el único propósito y objetivo de dejar de escuchar GNX, el último disco de Kendrick Lamar.

Es una oración un poco extraña. Pero cuando Kendrick decidió lanzar el disco sin previo aviso, recibí casi inmediatamente otra muy buena noticia. Esa buena noticia y este disco vivirán atados a mi memoria durante el resto de mi vida.

Desde aquel viernes 22 de noviembre, he escuchado GNX mañana, tarde y noche. Estoy genuinamente preocupado de que mis roommates crean que tengo otro problema en la cabeza.

Cada lugar en el que me encuentro, inconscientemente, he intentado llenarlo con el sonido del 6to álbum de estudio de Lamar.

En ese sentido, escribo para intentar superarlo. He masticado, leído, escuchado y recorrido el disco incontables veces. Arruiné el Spotify Wrapped del próximo año, y ni siquiera ha comenzado el 2025.

Quería escribir lo que me hace sentir el disco, y lo hice un poco, pero lo que más hice fue un análisis según cosas que me interesa, sin ser un experto, y sin intentar dar la idea de que lo soy, porque conozco principalmente los últimos trabajos del rapero. Solo quiero decir cosas.

Creo que intentar poner en palabras lo que el disco me hace sentir es una forma de escapar de él, de poder sentir la necesidad de escuchar otra cosa. Dividí este “pequeño” texto en 3 partes.

En la primera parte analizo el enojo de Kendrick como vehículo creativoen la segunda parte hago algunas anotaciones en relación a la conversación con Dios que tiene Lamar en la canción “reincarnated”, y en la tercera parte comentaré sobre la propuesta lírica del artista y la relevancia de las letras en los tiempos que corren.

GNX son las siglas de un auto llamado Grand National Experiment lanzado en 1987 por la marca Buick Regal. Según una entrevista hecha a Kendrick Lamar en el año 2012, ese era el auto en el que su padre lo iba a recoger al hospital cuando nació.

En marzo de este año, Lamar compró este mismo vehículo, el GNX, y publicó una fotografía en Instagram con el siguiente texto:

“Aye life get real tricky. No matter where you at with it. i never pick and choose what stories to relate to. all of them is relative. like my momma say tho. different strokes for different folks. a good ol saying can snap you back into reality sometimes. but in the moment of confusion, the best thing you can do is find a gnx. make you realize the only thing that matters in life is that original paper work.”

GNX de Kendrick Lamar es una explosión de furia, beats novedosos y sonidos latinos, una puesta en escena de la multicultura que se vive en Los Ángeles. La canción “squabble up”, cuyo inicio fue previamente lanzado por el artista en el video de la canción “Not Like Us”, sintetiza de alguna manera la expresión urbana que es Los Ángeles.

La canción tuvo tan buena recepción que decenas de niños y niñas bailaron junto al artista “squabble up” en un concierto de navidad para apoyar a familias desfavorecidas de Los Ángeles, el concierto TDE Christmas 2024, de la casa disquera del cantante.

Fotografía del artista mr.koa

El caso de la cantante Deyra Barrera es otro ejemplo de ello de la mezcla cultural en la que se desenvuelve Lamar y su nuevo disco.

Barrera es una cantante mexicana de mariachi. Fue invitada en octubre pasado a cantar un homenaje en el estadio de Los Dodgers, al beisbolista Fernando Valenzuela, mexicano y también amigo suyo. Kendrick estaba en el estadio, y pues la escuchó cantar. Poco después, Kendrick la invitó a su estudio de grabación para su nuevo proyecto: GNX.

La hermosa voz de Deyra Barrera es la puerta de entrada al disco (#1 “wacced out murals”), es el puente que conecta la mitad de las canciones (#6 “reicarnated”), y es también la ventana de la última canción (#12 “gloria”).

Vamos entonces a conocer un poco sobre la última obra de Kendrick Lamar. Dejé algunos links en el texto que pueden resultarles interesantes, principalmente a música o letras.

1. Creatividad, amor y guerra: crecer desde el enojo

Siento aquí tu presencia

La noche de anoche

Y nos ponemos a llorar

Deyra Barrera, GNX

Si hay algo que es bastante evidente en el nuevo disco de Kendrick Lamar es el enojo, el odio y el conflicto. Son de hecho el motor del disco.

La primera canción “wacced out murals” es de hecho una explicación del propio disco en su totalidad, el por qué del artista, poner a todo mundo alerta sobre lo que viene. Y muchas líneas están relacionadas a otros raperos.

En ese sentido, es muy importante considerar el papel que tiene “el otro” en la música de Kendrick. Dos caras de la misma moneda, los otros son hermanos y enemigos al mismo tiempo.

No solo es a pesar del otro que el artista puede crecer y disputar sus ideas, sino que también es gracias al otro que puede hacerlo, tal y como lo define en el inicio del disco, con su canción “wacced out murals”:

The love and hate is definite without a cure

All this talk is bitch-made, that’s on my Lord

I’ll kill ’em all before I let ’em kill my joy

I done been through it all, what you endure?

It used to be fuck that nigga, but now it’s plural

Me parece que acá hay una referencia a la batalla de rap que tuvo Kendrick Lamar contra el cantante canadiense Drake, a partir de la frase “el amor y el odio definitivamente no tienen cura”, pues en el sencillo“euphoria” el rapero contextualiza la batalla contra Drake:

This ain’t been about critics, not about gimmicks, not about who the greatest

It’s always been love and hate, now let me say I’m the biggest hater

I hate the way that you walk, the way that you talk, I hate the way that you dress

Brevemente explicado, el “pleito”, “batalla de rap” o beef entre Kendrick y Drake inició porque el segundo hizo la declaración de que él, Kendrick y otro rapero llamado J-Cole eran los 3 GOATS, que por las siglas en inglés significan “Greatest of All Time”, o sea, los mejores de todos los tiempos.

Kendrick Lamar contesta que no hay 3 mejores raperos, solo hay uno, y es él.

A partir de ahí, Kendrick y Drake entran en una batalla, cada uno lanzando canciones contra el otro. Después de más o menos 4 canciones por artista, es evidente que Lamar sale victorioso de esta batalla. Tanto así, que Drake denunció a su propia firma musical porque según él, las canciones de Lamar en su contra sonaron más de lo debido en plataformas digitales.

Siguiendo esa misma línea, la introducción de GNX expresa que son los sentimientos más básicos los que inspiran su disco, siempre se ha tratado sobre amor y odio, el resto son distracciones.

Pero no sólo es la primera canción la que contiene este sentimiento violento, echen un ojo a las siguientes líneas a través del disco:

If this world was mine, I’d take your enemies in front of God

Introduce ’em to that light, hit them strictly with that fire

luther, #3

— — —

I burn this bitch down, don’t you play with me or stay with me

I’m crashin’ out right now, no one’s safe with me

I did it with integrity and niggas still try hate on me, just wait and see

More blood be spillin’, it’s just paint to me

Dangerously, nothin’ changed with me, still got pain in me

Flip a coin, want the shameless me or the famous me?

man at the garden, #4

— — —

Go back to hidin’ ’cause I’m not too friendly with niggas

One one thousand, two one thousand, four

The Black Noah, I just strangled me a goat

I walked in with a therapeutic flow

hey now, #5

— — —

How many heads I gotta take to level my aesthetics?

Hurry up and get your muscle up, we out the plyometric

Nigga ran up out of luck soon as I upped the highest metric

The city just made it sweet, you could die, I bet it

tv off, #7

Si bien este tipo de uso de la violencia es relativamente normalizado en el rap estadounidense, ha sido menos común en los últimos discos de Kendrick, quien ha escrito canciones más autorreflexivas.

Sin embargo, es claro que en este disco la presencia del conflicto se establece como un motor creativo primordial. Es muy importante para el artista canalizar sus sentimientos de enojo hacia su propuesta musical.

Hablarle a los otros es solo una manera de hablarse a sí mismo. Ese enojo, se encuentra también desde un plano espiritual.

Kendrick Lamar suele usar referencias bíblicas en sus canciones. En su disco DAMN, por ejemplo, hace algunas referencias importantes en donde plantea una reinterpretación de algunas enseñanzas de Dios en la biblia, concluyendo que los pueblos Negros, Indígena Americano e Hispánico son los elegidos por Dios, son los verdaderos israelitas:

Until you come back to these commandments

We gonna feel this way, we gonna be under this curse

Because He said He’s gonna punish us

The so-called Blacks, Hispanics, and Native American Indians

Are the true children of Israel

We are the Israelites, according to the Bible

The children of Israel

He’s gonna punish us for our iniquities, for our disobedience

Because we chose to follow other gods

FEAR #12, disco DAMN (2017)

El uso de referencias bíblicas, de pasajes e interpretaciones profundas sobre sí mismo son comunes en el trabajo de Lamar. Me gustaría aquí relacionar este componente bíblico de su arte con la batalla versus Drake, a partir de la siguiente frase en la canción #5 “hey now” del disco GNX, en donde Lamar escribe:

“The Black Noah, i just strangle me a goat”.

En ese sentido, Kendrick se reconoce a sí mismo en GNX con la figura bíblica de Noé, el enviado por Dios para discernir entre el bien y el mal, expresado en el Arca de la salvación.

Y en el arca, en ese mito fundador del catolicismo, solo pueden haber 2 animales de cada clase. Kendrick nos dice que él estranguló a la 3era cabra (goat — greatest of all time), haciendo referencia a Drake y su batalla de rap ganada. Quedan solo 2 cabras, J-Cole y Lamar.

Y sin embargo, no sólo se proclama ganador de esa batalla, sino que minimiza y ridiculiza la idea o concepto del GOAT (Greatest Of All Time) por sí mismo, pues él está a un nivel superior, y tiene el poder no solo estrangular una cabra, sino que de estrangular a la segunda por medio de música y letras direccionadas como balas.

Y hay en ese enojo algo de misericordia, de amor-odio, de disciplina divina. Abrir el mundo para el amor requiere que el enojo nos haga discernir. Amor y odio como dos caras de la misma moneda.

El amor está también muy presente en las letras de GNX. Sin duda alguna la canción “luther”, la más escuchada del disco en la plataforma de música streaming Spotify, es una obra de arte hermosa y envolvente, con la increíble participación de la artista SZA.

El nombre de la canción “luther”, es un homenaje al artista Luther Vandross, y está claramente inspirada en la canción “If This World Was Mine” que el artista interpretó junto a Cheryl Lynn, un soul penetrante de 1982.

El amor de esta canción es inmersivo, absoluto, envolvente:

If this world were —

If it was up to me

I wouldn’t give these nobodies no sympathy

I’d take away the pain, I’d give you everything

I just wanna see you win, wanna see

If this world were mine

I can’t lie

I trust you, I love you, I won’t waste your time

I turn it off just so I can turn you on

I’ma make you say it loud

Recomiendo escuchar la canción porque de verdad se siente una vibra embriagante, cargada de pasión y de intensidad.

Y justo en ese mismo plano, existe también la canción “gloria”, la número 12 del disco, también con la artista SZA, en donde se habla de una relación más bien complicada:

Of course I had to wrap it up, I didn’t fully trust you

Fabrication, I disgust you, then you blocked me, I said, “Fuck you”

[Interlude: SZA & Kendrick Lamar]

Nigga, what?

I gave you life, I breathe the motherfuckin’ charisma in this bitch

I bring the blessings, I gave you power

Nigga, I bring the rainfall, I gave you hustle

Then fall right back in love the very moment that I touch you (Gah, gah, gah)

De nuevo la dualidad del amor y la guerra, del amor y el odio. Las relaciones como espejos cargados de sentimientos complejos. Personas contradictorias por naturaleza, relacionándose con otras personas contradictorias por naturaleza.

Esto también lo expresa el artista al darle forma al album: dos canciones de amor que tienen la colaboración de la misma artista SZA, una al inicio y una al final. Pero hay también una división del disco en 3 partes, gracias a las intros de la artista Deyra Barrera.

Este concepto de dualidad o de simetría es muy propio de los detalles que agrega Lamar a sus obras.

Siempre ha sido sobre amor y odio, el crecimiento creativo viene de ahí, de sentimientos primarios o hasta primitivos. Y de ahí también la universalidad que contienen algunas de las canciones de Lamar, su capacidad de apelar a las fibras de nuestras relaciones, especialmente la que tenemos con nosotros mismos.

Esta canalización del enojo le ha dado réditos en un 2024 para la historia. Sus canciones están en todas las primeras 10 posiciones del top de Billboard, sus letras son las más buscadas, y se presentará en el SuperBowl del 2025. Aunque solo NAS lo haya felicitado.

2. Conversación con Dios: Nuestros dones y batallas personales

Que reflejan tu mirada

La noche, tú y yo

Deyra Barrera, GNX

Hace unos años, sería mentir decir cuántos, estaba escuchando música en el cuarto de mi amigo Beto, en el puro centro de Moravia, por la tienda Carma. Era seguramente algún día después de la universidad o de trabajo, y fuimos a su casa a pasar el rato.

Me dijo que quería enseñarme la música de un rapero español llamado Foyone, de un disco nuevo en ese momento, llamado “La Jaula de Oro”. Un disco increíble, pero una canción me llamó particularmente la atención, se llama “Conversación con Dios”, y reza en su climax:

He soñado con Dios (he soñado con Dios)

Yo estoy seguro

Quién si no Dios, quién puede andar (¿quién puede andar?)

Sobre las nubes

Era tu rostro, no sé (no sé)

Se me ha olvidado

Era, lo vi pero yo

No sé explicarlo

El artista hace referencia a la conexión que siente con Dios a través del arte que desarrolla: rapear. Lo que llamó más mi atención fueron las siguientes líneas:

Dios ha mirado hacia mí (está mirando)

Luego me ha dicho

Esto tú lo podrías hacer

Pero estás dormido (sí lo sé)

Como los hombres que están

Ahí viviendo

Que aunque parezcan andar

Están despiertos (¡ah-ah!)

“Esto tu lo podrías hacer”: Cuando escuché por primera vez aquel disco del español trabajaba en un call center, pero sabía que podía hacer otras cosas. Hacer aquello que parecía Dios estaba mostrándome que podía hacer.

Más allá de mis consideraciones sobre Dios o la religión hoy en día, la canción me apelaba. Sentía que me hablaba. Sentía que podía aprovechar mis dones en otra cosa. Mi concepción de “don” muy arraigada a la tradición católica en la que fui criado, pero el cual me sigue apelando: servir con nuestros talentos a nuestros hermanas y hermanas del mundo, a nuestro prójimo.

He escuchado aquel disco de Foyone desde entonces, cada vez con menos frecuencia, preservando algunas canciones en playlist de escucha cotidiana. No había pensado mucho en esa canción, hasta que Kendrick Lamar lanzó el disco GNX, y su canción #6 “reincarnated”.

En esta canción, el artista hace una exploración propia de su vida, y se reconoce como un ser humano que ha tenido varias vidas, un ángel (Lucifer) expulsado del cielo, cuya condena es vivir en la tierra hasta rehabilitarse. Tiene una conversación directa con Dios.

El concepto de la canción lo desarrolla contando 2 historias de vidas pasadas y 1 historia sobre su vida actual, la del rapero Kendrick Lamar. La primera parece ser de un artista llamado John Lee Hooker, un músico muy talentoso cuya propia corrupción acabó por condenarlo.

La segunda vida relata, posiblemente, la vida de Billie Holiday, una cantante absolutamente impresionante que cantó en el Chitlin’ Circuit, una plataforma de artistas durante los tiempos de segregación en Estados Unidos.

Durante la canción, es claro que las vidas contadas están llenas de abuso de sus talentos, de la utilización de otras personas para sus fines egoístas. En la vida presente, Lamar se cree rehabilitado, pero Dios señala sus limitaciones:

“But your pride has to die,”

okay, Father, show me how

Tell me every deed that you done and what you do it for

I kept one hundred institutions paid

Okay, tell me more

I put one hundred hoods on one stage

Okay, tell me more

I’m tryna push peace in L.A.

But you love war

No, I don’t

Oh, yes, you do

Okay, then tell me the truth

Every individual is only a version of you

How can they forgive when there’s no forgiveness in your heart?

I could tell you where I’m going

I could tell you who you are

Esta es básicamente una confesión del artista con Dios, una autorreflexión que lleva al artista a interpretar a su propio creador. Me parece importante señalar dos frases, donde Dios le pide al artista decirle sus “deeds”, o sea sus hechos, sus testimonios de vida.

El artista señala dos elementos de su vida personal, el primero es que mantiene 100 instituciones pagadas, que hace referencia a las empresas de Lamar y a sus aportes a proyectos sociales, y en segundo lugar dice que puso 100 “hoods” o “capuchas” en un escenario, con esto se refiere a un concierto en Los Ángeles en junio llamado The Pop Out: Ken & Friends, en donde el artista puso a bailar en el escenario a varios grupos rivales de hip-hop, una propuesta antes inconcebible.

Es por eso que Kendrick dice que quiere llevar paz a Los Ángeles, unir a su comunidad, pero Dios, conociendo a su hijo, le señala que en realidad a Lamar le gusta la guerra. Y esto es una referencia a la batalla de rap que tuvo Kendrick Lamar vs. el canadiense Drake.

En ese sentido es que Dios señala a Kendrick que ama la guerra, a pesar de querer buscar la paz. A partir de aquí hay un punto de quiebre en la canción. Y se escribe la que creo es la mejor línea de todo el disco, un momento cúspide de autorreflexión espiritual del artista, donde Dios le dice la Verdad: “Cada individuo es sólo una versión de ti mismo / ¿Cómo pueden ellos perdonar si no hay perdón en tu corazón?”

Me parece que hay una realización espiritual muy importante, donde Kendrick entiende que el desdoblamiento de cada persona a su alrededor de hecho está conectado a sus propias decisiones. Me hizo pensar en cómo muchas veces nos aproximamos a las personas sin saber que son solo un reflejo o espejo de nosotros mismos, de nuestros miedos, dudas y deseos.

Más adelante, Dios señala por qué envió a Kendrick a la tierra, incluso menciona el capítulo de la biblia en Isaías 14, que en su versículo 12 reza:

“¡Cómo has caído del cielo, oh lucero de la mañana, hijo de la aurora! Has sido derribado por tierra, tú que debilitabas a las naciones”

Me parece que existe, tal y como el artista exploró a profundidad en su anterior disco Mr. Morale and The Big Steppersuna importante consideración sobre los traumas generacionales, y sobre cómo debemos enfrentarlos y romper las cadenas de las maldiciones familiares. Por eso Dios le señala a Kendrick que lo envió a la tierra para: “Rehabilitation, not psychosis”: rehabilitación, no sicosis.

Lo más importante de esta canción, creo, es que Dios le señala a Kendrick que no puede dar sus dones por sentados, no por estar “dormido” como en el caso de Foyone, sino más bien por usarlos para el mal.

Es esta la parte en donde encuentro una conexión interesante con la canción previamente comentada de Foyone, Kendrick también tiene una conversación con Dios sobre sus dones:

“And all I ever wanted from you was love and approval

I learned a lot, no more putting these people in fear

The more that word is diminished, the more it’s not real

The more light that I can capture, the more I can feel

I’m using words for inspiration as an idea

So can you promise that you won’t take your gifts for granted?

I promise that I’ll use my gifts to bring understanding

For every man, woman and child, how much can you vow?

I vow my life just to live one in harmony now”

Los dones como regalos de Dios o de la vida, herramientas que podemos usar para traer entendimiento y amor a la tierra. Es esta la discusión interna de Kendrick: rapear para pelear y manipular, o rapear para mover los corazones de la tierra. Tal y como menciona en la canción “euphoria”, una de las primeras contra Drake:

I make music that electrify’em

you make music that pacify’em

Un voto o una promesa para vivir en armonía consigo mismo y con las demás personas, en comunidad con cada alma con quien compartimos la vida. Somos solo versiones de las otras personas.

3. Un disco después de DAMN: el poder de las letras

Sentado, Anita y tú

Deyra Barrera, GNX

La página web GENIUS, destacada por proporcionar letras y análisis de canciones, publicó una noticia donde afirma que la canción “Not Like Us” contiene las letras más buscadas del 2024.

Es la canción principal del “pleito” contra Drake, en donde se posiciona una de las frases más populares del 2024, en donde Lamar expone a Drake y a sus amigos por relacionarse con menores de edad:

Say, Drake, I hear you like ’em young

You better not ever go to cell block one

To any bitch that talk to him and they in love

Just make sure you hide your lil’ sister from him

They tell me Chubbs the only one that get your hand-me-downs

And Party at the party playin’ with his nose now

And Baka got a weird case, why is he around?

Certified Lover Boy? Certified pedophiles

Wop, wop, wop, wop, wop, Dot, fuck ’em up

Wop, wop, wop, wop, wop, I’ma do my stuff

Why you trollin’ like a bitch? Ain’t you tired?

Tryna strike a chord and it’s probably A minor

No solo es el verso más buscado del 2024, sino que el resto del top 10 de las búsquedas en GENIUS son versos de otras canciones de Kendrick Lamar, como “euphoria” y “Like That” y “meet the grahams”. Solo otras dos canciones del top 10 no son del rapero.

¿Qué nos dice esto? Me parece que nos dice al menos una cosa. La letra importa, y mucho.

En nuestra cultura, aún tan degradada y banalizada, las personas, principalmente las jóvenes, siguen encontrando un alto valor en las letras y textos escritos. La música es un todo, pero me parece que hay un interés particular por leer lo que el rapero tiene que decir.

No es de ninguna forma una casualidad que Kendrick Lamar haya ganado el Premio Pulitzer en Música, el año 2018, por su disco DAMN. Esto dijo el jurado de la organización sobre la obra:

“Recording released on April 14, 2017, a virtuosic song collection unified by its vernacular authenticity and rhythmic dynamism that offers affecting vignettes capturing the complexity of modern African-American life.”

Las letras siguen jugando un papel decisivo en nuestra sociedad. Para bien o para mal. La batalla cultural, de la que tanto se habla en política, no es más que el concepto para referirse a la devolución de la sustancia que el posmodernismo vació de los grandes relatos previamente existentes.

Si bien nos es de mi interés posicionar o calificar la obra de Kendrick Lamar dentro “la batalla cultural”, me parece que es importante resaltar para cualquier efecto, que las letras siguen teniendo un poder inmenso en el día a día de las personas. Siguen moviendo sus corazones y sus acciones.

Ya sea la música, la biblia, el periódico, o en los celulares, las personas leen. Es un error groso caer en el error de que “la gente no lee”. La gente sí lee, la pregunta que habría que hacerse es ¿qué lee la gente?

Veamos por ejemplo el caso del rapero costarricense Soultwo, quien ha conquistado a masas de jóvenes a través de sus letras, de su música. Siempre me quedaré con la historia que me contaron sobre uno de sus conciertos: las muchachas y muchachos que iban a sus conciertos muchas veces llevan bultos en su espalda, porque después de trabajar en talleres, call centers o empresas de mensajería, se van directo a los conciertos del rapero de Barrio Cuba, a cantar a galillo desnudo sus canciones.

Kendrick expresa plena confianza en las letras, en las palabras y en las historias que cuentan. El odio y el amor que impulsan su creatividad tiene su base en las palabras, es la piedra angular. Lo podemos en algunas canciones del disco GNX:

It’s innate to mind my business

Writin’ words, tryna elevate these children

“man at the garden” #4

— — —

I learned a lot, no more putting these people in fear

The more that word is diminished, the more it’s not real

The more light that I can capture, the more I can feel

I’m using words for inspiration as an ideal

“reincarnated” #6

— — —

My woman and my right hand, my saint and my sin

Ain’t no bitch like my bitch ’cause that bitch been my pen

“gloria” #12

— — —

Pero es recurrente en el artista, lo había hecho así también en la canción PRIDE, la #7 del disco DAMN:

I don’t trust people enough beyond they surface, world

I don’t love people enough to put my faith in man

I put my faith in these lyrics, hoping I make a band

En la arena personal, yo intento poner también mi confianza en las letras que escribo, por más difícil o acomplejante que sea hacerlo. Y eso también ha sido parte de escuchar por años a Kendrick Lamar, de recuperarlo y re-escucharlo en muchos momentos, en el día a día.

Escuché el disco DAMN por allá del 2017, una persona muy especial me lo mostró. Y sabía que estaba escuchando algo muy especial. Lo escuchaba día y noche, repasaba sus letras, y me distraía con su envolvente ritmo.

Después de DAMN, el siguiente disco de Kendrick, Mr. Moral & The Big Steppers no logró conmoverme tanto, a pesar del profundo ejercicio de escritura, creatividad y autorreflexión espiritual.

Con GNX volví a enamorarme de cada una de las canciones contenidas en un disco.

La última referencia al disco que voy a hacer es sobre la canción “heart part. 6”, la #10 del disco, que reune mi conclusión sobre la escritura:

Use your heart and not your eyes (Baby, just relax your mind)
If you got time, then I got time (Yeah, yeah)
Free your thoughts and watch them fly
Use your heart and not your eyes (Mm-hmm)

Una promesa para no dar mis dones por sentado: para escribir con el corazón.

Es la primera vez en mi vida que escribo una clase de ensayo-artículo-collage de ideas sobre música. Estoy feliz que haya sido sobre la persona que más escuché en todo el año 2024, K-Dot.

  • Todas las letras referenciadas provienen del sitio: genius.com